David

Date : March 7, 2018

Mis padres no son Catalanes, mi madre Aragonesa y mi padre de las dehesas de Extremadura. Venidos en los 60 a Catalunya. Así en un entorno como el Baix Llobregat totalmente Castellanoparlante y habiendo nacido en 1969 os imaginareis que yo no hablé más que Castellano hasta los 8 o 9 años. Luego tuve la suerte de hacer unas pocas clases de Català clandestinas con el cuerpo del dictador aun caliente en el 76 y después un tremendo vacio al cambiar de cole hasta los años 80.
Aquello de las clases clandestinas que recibí en un colegio del barrio de Collblanc de Barcelona me llamó la atención, que era aquella lengua que algunos hablaban de escondidas? y porque se enseñaba de esa manera tan extraña.
Además mi padre trabajaba también en ese barrio para un industrial catalan que lo tenia casi como a un hijo y con el que siempre intentaba hablar Catalán (mi padre lo hablaba de oido no hizo una clase en su vida).
Él siempre me animaba a practicar con cualquiera que pudiera ese idioma. Será tu futuro, me decia, al fin y al cabo tu eres Catalán como el que más.
Mi padre era un tipo muy especial. Mientras en el barrio obrero donde viviamos lo normal era pasar el tiempo de ocio jugando a las cartas o bebiendo en el bar él se lo miraba desde una distancia sideral y preferia enfrascarse en mil y una lecturas de libros de lo más fascinante para mi. Garcia Marquez, Perez Galdós, Petrarca, caray no estaba mal para un fundidor de Aluminio.
Mi padre era un Republicano convencido, y de izquierdas, un virus que me inoculó desde bien pequeño.
Era una persona agradecida e incapaz de sentir rencor por nadie, en eso soy igual que él, y estaba profundamente agradecido a Catalunya y a los Catalanes por la oportunidad que le brindaron en los 60 de empezar una nueva vida después del tremendo trago de tener que dejar las dehesas de Extremadura de su Caceres que tanto queria.
Por eso era incapaz de entender como esos personajillos paisanos suyos hablaban tan mal de su Catalunya y se permitian el lujo de poner palabras en su boca de inmigrante Extremeño que él jamás hubiera dicho “¿Donde estabais en 1961 cuando no tuve más remedio que marchar a ganarme la vida a otra tierra miserables?” les solia decir aunque no podian oirle. Mi padre sufria enormemente con esos atropellos de sus supuestos “paisanos”
Quizá el no fuera independentista como yo que si lo soy, él sabia que yo lo era y lo comprendía aunque como muchos tenia miedo, pero conocia a muchos de mis amigos, sabia qué era lo que me habia llevado hasta aquí, el amor a mi tierra y a mi cultura que ya no era la de su Extremadura natal, por que yo solo iba alli algunos veranos cada vez menos.
Pero ya os he dicho que mi padre era un tipo muy especial, si me gustan los calçots es gracias a él que incluso aprendió a cultivarlos, si me gustan con locura los Castells es por su culpa que me llevó a ver la Vella de Valls por primera vez siendo aun muy pequeño.
Como dice el titulo. No me viene de ahora, pero es una historia parecida a las otras.

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