Silvi

Date : January 14, 2018

Animada por mi marido os explico mi historia. Mis padres y todas mis raíces son extremeñas, vinieron como tantos otros a buscar un futuro mejor en los años 60.

Nací en Catalunya, aquí he crecido, estudiado y vivido siempre. Relacionándome en catalán y en castellano sin ningún tipo de problema y sin nisiquiera caer en la cuenta de en qué idioma o cuál era la ideología o procedencia de las personas.

Siempre me he sentido muy orgullosa de mi procedencia, de ser bilingüe y de poner aunar toda la riqueza cultural de ambos lugares, la de mi familia junto a la del lugar que me ha visto nacer.

Soy licenciada en Historia por la Universidad de Barcelona. La política siempre me ha interesado, y en una familia tradicional y patriarcal afirmar que se es republicana y atea hacía que en casa me miraran como una persona algo soñadora y rarita.

Para no extenderme mucho, mi pareja independentista convencido y yo, conversábamos en casa sobre toda la situación, discrepando en muchas cosas aunque coincidiendo siempre los dos en nuestra ideología democrática.

Se aproxima el 1-O. No pensaba ir a votar ya que la via unilateral no me convencía. A medida que transcurren las acciones represoras del gobierno de Madrid decido que he de ir, que expresar mi opinión y votar no puede ni debe ser considerado ilegal.

Como historiadora comienzo a analizar sucesos y me venían a la mente otros países, otros siglos y otros gobiernos impositores y también otros pueblos que luchan por obtener derechos y libertades.

Trabajo de lunes a sábado, con una jornada laboral de más de 50 horas, y decido pasar mi domingo ejerciendo mi derecho a decidir. Nos desplazamos gracias al censo universal al CAP Jacint Verdaguer de l’ Hospitalet de Ll..

Nuestro colegio electoral no pudo tener su actividad normal. Después de 1 hora haciendo cola, el sistema informático fallaba continuamente, comienza a llover. Nadie se movió de su sitio.

La señora que iba detrás nuestro sube a su piso un momento a buscar paraguas y nos traer uno a nosotros, ya que le habíamos comentado qué no éramos del barrio y veníamos con lo puesto. Para dejar claro el ambiente de germanor.

Continuamente había amenazas de llegada de la policia nacional. Jamás olvidaré el sentir tanto miedo por hacer algo que no tiene nada de violento ni de malo.Después de 4 horas nos dicen que está complicado votar allí. Que lo intentemos en otro colegio cercano

Mucha gente marcha. Nosotros le devolvemos el paraguas a la señora, y decidimos tomar un café para entrar en calor. Y en ese bar me hice independentista. Vi en directo por la televisión como mis vecinos eran agredidos por el brazo armado del estado opresor.

Volvimos a la cola, conseguimos entrar, cogí mi papeleta y taché la casilla del si ante la mirada de satisfacción de mi marido. Se nos saltaban las lagrimas. Jamás votar me había hecho sentir tanto miedo y alegría y orgullo a la vez.

Quiero democracia, quiero libertad, un gobierno pacífico, honrado, progresista y que escuche a sus ciudadanos, y por todo ello voté por la República, y desde luego que lo que ha ido sucediendo a posteriori me reafirma que tomé la mejor decisión.

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